Anoche, Esperanza Aguirre fue reelegida como presidenta del PP de Madrid. El XVI Congreso popular madrileño abrió sus puertas bajo el lema “un partido abierto para un Madrid abierto”. Un Congreso al que asistieron 2.500 compromisarios para apoyar a la única candidata que se presentaba a la presidencia del Partido Popular de Madrid. A la celebración no faltó nadie de la familia popular. Rato, Alberto Ruíz Gallardón, Pons, Pizarro, Ana Botella, Pío García Escudero…. Y la secretaria general del PP tampoco se lo quiso perder. En su discurso, María Dolores de Cospedal puso cartas seguras encima de la mesa para no jugar a tientas. Una de ellas representaba a la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, a quien criticó duramente por el vídeo infiltrado del accidente de Barajas ocurrido el pasado mes de agosto: “en un Gobierno serio, en un Gobierno responsable y en un Gobierno con vergüenza la ministra de Fomento ya habría dimitido o habría sido cesada por el Presidente del Gobierno”.

Ya entrada la tarde, Esperanza Aguirre intervino en el plenario del Palacio de Congresos. En este discurso tampoco faltaron las críticas al Presidente español por su gestión económica: “solamente tenéis que comparar la pasividad de Zapatero frente a la crisis económica actual con la eficacia de la respuesta que dio nuestro partido en 1996 a la crisis económica que vivíamos entonces”.

Las diferencias de opiniones mantuvieron a los populares divididos tras las elecciones de marzo. Hoy, la derecha española espera que Mariano Rajoy cierre una foto histórica. Una foto representada tanto por aquellos que lo apoyaron como por aquellos que le dieron la espalda. Será él quien cierre el Congreso regional madrileño. Y en su discurso, estoy segura de que no se olvidará de su queridísimo Zapatero.

Anuncios