Quizá el significado de “Banca Ética” puede llegar a crear confusión entre la sociedad, pero todo el mundo se preocupa, en mayor o menos medida, por el destino de sus inversiones y de sus ahorros.

   La Banca Ética surgió entre la década de los 60 y 70 en Estado Unidos como consecuencia de la corrupción protagonizada por empresas del sector financiero. Se trata de una entidad financiera cuya preocupación es obtener beneficios sociales al mismo tiempo que económicos. Se distingue de la banca convencional en la naturaleza social de los productos que financia.

   Los bancos éticos rechazan invertir en organizaciones relacionadas con las guerras, tráfico de armas o explotación laboral. Entonces, ¿dónde van nuestros ahorros? Financian proyectos relacionados con el medio ambiente, derechos humanos, educación, etc.

El movimiento se introduce en Europa en la década de los 70 cuando se empieza a tener conciencia de la importancia de controlar el destino de los ahorros.

   Las entidades de carácter social tienen un doble objetivo: en primer lugar, ofrecen productos financieros que permiten participar en las decisiones referentes al destino de los ahorros; y en segundo lugar, concede préstamos o créditos a aquellas personas que tengan un proyecto empresarial viable y con contenido social, aunque no tengan garantías patrimoniales o avales.

La democracia, como instrumento de participación en la toma de decisiones internas, suele ser su característica principal.

 

Cooperativas

   Existen dos corrientes de Banca ética: la mediterránea y la anglosajona. En la primera encontramos el Banco Popular Ético italiano; y en la segunda, el Co-Operative Bank.

 

Instrumentos de financiación

   Se trata de productos financieros que cubren unas necesidades determinadas. En ningún caso ofrecen la totalidad de productos que pueda ofrecer una entidad convencional.

Los intrumentos más destacados son: los fondos de inversión éticos y los microcréditos.

 

El caso español

   Actualmente, la organización social que existe en España es Triodos Bank con sucursales en Madrid y Barcelona.  Y como el resto de entidades bancarias, está regulada por el Banco de España. Triodos Bank nació en Holanda pero está presente en Reiuno Unido, Bélgica y España.

Otra posibilidad de inversión española la provee la Fundación Fiare en el País Vasco. A través de ella se pueden contratar fondos de inversión regulados por la Banca Ética Popular italiana.

Según Juan Gabiri, Director de Desarrollo de FIARE, “los préstamos que concede la entidad están enfocados a cuatro tipos de proyectos: cooperación internacional, comercio justo, empresas de inserción social y proyectos relacionados con el medio ambiente”. ¿Nuestro ahorro en buenas manos?

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