El pueblo tiembla… Pero no especialmente porque la Constitución española, aprobada por el pueblo el 6 de diciembre de hace ya 30 años, necesite una reforma. En época de crisis, esto no parece tener importancia para los políticos. Y así lo ha confirmado el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero: “no es imprescindible ni es una tarea prioritaria para el Gobierno”. Hace cinco años, para el padre de La Moncloa, era muy importante corregir la supremacía del hombre con respecto a la mujer en materia de sucesión y también dotar al Senado de representación territorial. Ahora no.

¿Y el pueblo qué piensa? Según el barómetro de noviembre del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), un 46,2% de los encuestados piensan que los españoles conocemos “muy poco” la Constitución española. Dato curioso el que observo, ya que a la pregunta de “¿está usted satisfecho con la Constitución?”, un 48,1% responde que bastante satisfecho. ¿Cómo podemos estar satisfecho con algo que no conocemos?

Ahora, con las relaciones entre PSOE y PP algo más normalizadas, esperemos que se consiga ese “clima de acuerdo” al que alude Zapatero. Ellos son los que tienen la tarea de establecer unas políticas económicas viables evitando con ello que el país continúe estando en vilo: recordemos que la tasa de paro ronda los 3 millones. De momento, según el ejecutivo, “la Constitución, tal y como está ahora, es útil y se puede funcionar con ella para que el país progrese y para que la convivencia se fortalezca”… Ahí queda…

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