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Ayer por la tarde escuché por la radio que George Bush estaba de visita. Para concluir sus viajes oficiales como presidente de los Estados Unidos, ha decidido ir al país  que invadió de manera ilegal en 2003. Se encontraba en Bagdad, en Irak.

Bien entrada la noche, consulté los diarios digitales. En la portada de todos ellos reinaba un vídeo del presidente en funciones. Y no es de extrañar lo que ocurrió.

Mientras se celebraba una rueda de prensa en el despacho del primer ministro irakí, Nuri al Maliki, un periodista de la televisión Al Bagdadía se levantó de su asiento de manera repentina y lanzó sus dos zapatos al dirigente de los EEUU al mismo tiempo que gritó: “¡Toma tu beso de despedida, pedazo de perro!”.

El presidente estadounidense logró esquivar ambos zapatos y seguidamente aseguró que “no se había sentido amenazado en lo más mínimo”. El hecho, sin duda, tendrá graves consecuencias ya que lanzar zapatos, así como insultar con la palabra “perro”, está considerado como actos graves entre los árabes.

Tras la visita a Irak, George Bush ha hecho un viaje sorpresa esta madrugada hasta Afganistán. El objetivo era encontrarse con sus tropas, desplegadas en este país, y encontrarse con su homólogo Hamid Karazi.

Con mal sabor de boca se despide. Estos viajes oficiales serán los últimos que protagonice el aún presidente de los Estados Unidos. El 20 de enero será cuando diga definitivamente adiós al cargo.

 

Vídeo del zapatazo

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