¿Una historia de amor? ¿Una aventura épica? ¿Una parte de la historia novelada? ¿Un relato sobre el comercio del bovino? ¿La II Guerra Mundial en Australia?

 

Australia es de esas películas que utilizan un argumento para captar la atención de aquellos que desean contemplarla. Pero, realmente, persigue otro objetivo…

 

Nicole Kidman, o Sarah Ashley en el film, es una mujer viuda que a lo largo de su propósito como propietaria de unas tierras, vive una historia de amor con el actor Hugh Jackman, con Drover. Y en esa historia de amor, se encuentra la figura de un niño. Un niño mestizo. La película dirigida por Baz Lurmann persigue un fin obvio. Plasmar mediante el arte de la imagen y de la comunicación visual la situación de los “negros”, de la explotación y la esclavitud, de los niños mestizos, de los “cafés con leche”, de los indígenas… en un lugar: Australia. Y en un momento determinado: antes de estallar la II Guerra Mundial.

 

En el tráiler de Australia no aparece el fin último que se persigue. Por el contrario, refleja esa historia de amor, ese argumento paralelo que atrae al espectador. Ese romance que hace atractiva la película, el cual nos llama, nos implica en ella… No obstante, el film en su totalidad, no tiene desperdicio…

 

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