Demasiado está lloviendo en Génova. ¿Lloviendo? ¡Qué digo lloviendo! Demasiado mal tiempo está haciendo en Génova. No se puede ni comparar con la nevada de Madrid del pasado 9 de enero. A Mariano Rajoy le faltaba ya el aliento para contestar a las preguntas de las entrevistas y para saber salir de los canutazos del Congreso de los Diputados. Ni qué decir tiene de las salidas de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, a quien los artículos del periódico le caen como lluvia de ácido. Madrid – Valencia. Valencia – Madrid. Espionaje y corrupción. Corrupción y espionaje.

Pero llegó EL HOMBRE. Este hombre. Alberto Núñez Feijóo. Su éxito rotundo en las elecciones gallegas han supuesto un punto culminante en el partido de los populares. Rajoy se ha atribuido el éxito mientras el que tiene que levantar tareas hundidas es otro. En Galicia, los del PP votaron el pasado 1 de marzo. Y saltaron para hacerse notar. Victoria absoluta para el nacido en O Mesón, Ourense. Victoria absoluta para el gallego. Mariano sonríe orgulloso pero no olvidemos que el que hace es otro. Y eso esperan los gallegos. Que el que haga, lo haga bien…

Anuncios