A. P.

A. P.

Para muchas personas, el domingo suele ser el peor día de la semana. O el mejor, según se mire… La sociedad española emplea este día en hacer diversas cosas. Unos regresan de un fin de semana bien merecido, ya sea visitando a la familia o disfrutando de un viaje planeado desde hace tiempo. Otros lo emplean en hacer lo que durante la semana no pueden, como por ejemplo practicar su deporte favorito. Otros tantos disfrutan con sus hijos: este “finde” toca. Hombres y mujeres de casa se atan el mandil y comienzan a realizar la profunda limpieza semanal. Otras mujeres lo dedican a coser, dale que dale a la aguja para obtener la mantelería, la colcha o el vestido más bonito de todo el pueblo. Algunos hombres, deciden que el domingo es el mejor día para arreglar aquello roto en casa o, por el contrario, para hacer alguna chapuza…

Pero hay también muchas personas que no emplean el tiempo en nada. Descansan o, como también se podría decir, hibernan en el sofá y sujetan el mando cual mano mejor amiga. Puede ocurrir que, entre descanso y descanso televisivo, uno coja el teléfono o simplemente, comience a garabatear mientras medita sobre todo aquello que debería hacer durante la semana… Muchas veces, al final del día, uno puede tener la sensación de haber perdido el tiempo…

Para sorpresa nuestra, el teñir una página de papel con trazos abstractos e incomprensibles ya no es una pérdida de tiempo. Según un estudio que ha publicado la Universidad de Plymouth, Reino Unido, ese ejercicio ya no es una distracción inútil: “favorece la concentración mental y estimula la memoria”.

Dicho estudio se ha publicado en la revista Applied Cognitive Psychology y según afirma la psicóloga Jackie Andrade, “en la vida diaria hacer garabatos puede ser un modo de mantener la atención en una tarea aburrida y evitar una distracción innecesaria”. Habrá que empezar a probarlo más a menudo…

Anuncios