elpais.com

elpais.com

 

Hoy, la agenda de los medios de comunicación la ha marcado la reunión que mantuvo ayer el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, con el recién estrenado como presidente de los Estados Unidos Barack Obama. Poco más de nueve semanas es lo que ha tardado el estadounidense en reunirse con el ejecutivo español. La cita, en Praga, donde se ha celebrado la Cumbre entre EEUU y la UE, no ha tenido desperdicio. Puede que aquí comience el asentamiento de unas bases sólidas para ampliar el campo de actuación en política internacional. Así lo cree Obama y por ello enalteció la figura del mandatario de la Moncloa: “Me alegra poder llamarle amigo”.

Estático. Así se mostró Zapatero junto a Obama cuando posaron para la prensa tras la reunión. Ahora bien, ¿alguien ha reparado en la corbata del líder español? Sus consejeros de comunicación (o él mismo) han elegido una granate acompañada de un traje oscuro. No obstante, estamos acostumbrados a ver a Zapatero con una corbata ancha, de nudo ancho, cortada por el mismo patrón que la que llevan casi todos los diputados del Congreso. Y he aquí que ayer era fina finísima, granate sí, como otras veces, pero estrecha y de nudo ancho. Nuestro anfitrión estadounidense la llevaba de color azul y al más puro estilo americano: ancha y de nudo estrecho. De este modo la ha empleado desde que comenzó su candidatura para las presidenciales.

Quizás, la corbata de lleven los líderes en las reuniones no tenga especial relevancia. Sin embargo, algunas féminas, y algunos interesados también, suelen percatarse de este detalle tan emblemático. Porque importante es, sobre todo en materia de comunicación política… 

Anuncios