Seix Barral

Mediante esta humilde mujer, Renée Michel, una portera de un palacete de lujo de París, solitaria y tosca, pero a la vez tímida y sabia, podemos darnos cuenta del valor de vivir o, simplemente, de darle valor a lo bello que, muchas veces a nuestros ojos, se esconde. Cuánto significa, en un momento determinado, contemplar la belleza de una flor o encontrar arte y bienestar en un indicio. Es eso, al fin y al cabo, lo que también nos quiere transmitir Paloma Josse, una niña de 12 años, hija de una familia adinerada que vive en este mismo inmueble. Necesita soledad para encontrar sentido a su vida y reflexionar profundamente el por qué nuestro mundo se mueve de una manera y no de otra.

Para la señora Michel es difícil  sobrevivir en un mundo de ricos donde lo humilde no tiene cabida. Para la joven Paloma es complejo cambiar un mundo de ricos donde lo externo en él, donde la realidad ajena a la inteligencia y al dinero, se excluye. Donde el valor de lo bello se pierde porque prevalecen las rutinas protocolarias de una clase social. Suicidarse para que los demás se den cuenta. Eso es lo que la joven pretende. Un secreto guardan las dos y una característica comparten: la soledad.

Hasta que aparece un nuevo vecino, Kakuro Ozu, un rico japonés distinto a los de su clase. Ozu cambiará las vidas de ambas mujeres. Renée perderá el miedo a la desigualdad, confraternizará con él porque así lo sienten ambos. Será él quien descubra, con la ayuda de Paloma, su cómplice, que Renée no es la vulgar portera que pretende aparentar, sino una mujer cuyo intelecto y educación ha ido cuidando a la largo de los años. Y Paloma, tras conocer a Kakuro Ozu, pero sobre todo, después de mantener una amistad con la señora Michel, se dará cuenta por fin del sentido de vivir, y es ahora cuando buscará la belleza de este mundo.

Muriel Barbery, ese es el nombre de la escritora francesa de procedencia marroquí. Ella es la que ha dado origen a esta obra. La elegancia del erizo.

Anuncios