Encierros en Pamplona, San Fermín. Fotografía de diariodenavarra.es

Encierros en Pamplona, San Fermín. Fotografía de diariodenavarra.es

La otra cara de San Fermín la mostraban las portadas de los periódicos de esta mañana. Cierto es que las quejas de los comentaristas retumbaban los micrófonos en las tertulias radiofónicas. No ha habido ninguna cadena que no lo haya mostrado o comentado. Al menos en radio no se re repetía una y otra vez la imagen de la tragedia vivida ayer en Pamplona.

Toda fiesta conlleva un riesgo. Y la fiesta de San Fermín en Pamplona se lleva todas las papeletas. El correr delante de una manada de toros no es un deporte que se practique a diario. Además, el horario de los encierros es a primera hora. Una hora, quizás, un tanto imprudente después de pasar toda la noche de pie, bailando, sujetando y bebiendo copas y copas…  “Allí prácticamente no se duerme, es estar de fiesta las 24 horas del día”. Este era el comentario que ayer escuchaba en la redacción mientras observábamos la noticia una y otra vez…

Como en Pamplona, hay otras poblaciones españolas que también celebran sus fiestas con encierros. Este es el caso de San Sebastián de los Reyes, en Madrid, o en Almodóvar del Campo, Ciudad Real. En este último, los toros salen a la calle a medio día, no por la mañana, y parecen que los riesgos se reducen.

La fiesta navarra, que comienza el 7 de julio, es conocida en todo el mundo, y a la ciudad acuden cientos de ciudadanos de diversos países. No obstante, no todo es juerga, diversión y popularidad. San Fermín presenta otra cara y esta es algo oscura: el riesgo de correr delante de un toro…

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