Fotografía de alianzacivilizaciones

Fotografía de alianzacivilizaciones

Ley de Estatus Personal. Así la llaman. Os presento una Ley adjetivada como “bárbara”. La situamos en un país: Afganistán; y su padre es Hamid Karzai. En plenas elecciones se ha levantado una revuelta inevitable. Y el hecho no es para menos ya que no parece posible una enmienda a una normativa que desnuda a la mujer sin vestirla de nuevo: quedan desprotegidas de sus “derechos constitucionales”. ¿El objetivo? Ganarse el apoyo de los fundamentalistas de cara a las elecciones tanto presidenciales como provinciales la próxima semana.

“Los derechos de las mujeres afganas han sido arrancados por los poderosos, que las emplean como peones de ajedrez para conseguir más poder”. Estas eran las palabras de Brad Adams, director para Asia de HRW (ONG pro Derechos Humanos, Human Rights Watch); las palabras de alguien que tenía algo que decir frente a la decisión del presidente afgano.

Y  las críticas no son para menos ya que esta Ley es contraria a los párrafos de la propia Constitución afgana. La Carta Magna, y concretamente el artículo 22, subraya que tanto los hombres como las mujeres “poseen los mismos derechos y deberes ante la Ley”. Sin embargo,  parece irrisorio que prevalezca una decisión por la cual el marido posee el derecho decisión absoluta: podría no dar de comer a su mujer si ella se niega a mantener relaciones sexuales con él…

El Gobierno afgano negará lo evidente; no obstante, la discriminación y la inhumanidad brillan por su ausencia…

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