El juez de la Audiencia Nacional, Eloy Velasco, ha rechazado el cierre de los dos bares de Pamplona: en uno de ellos, el Ezpala, el propietario retiró las fotos de los presos etarras días despues del requerimiento de la Guardia Civil; y en el otro, en el bar Zurgai, fueron sustituidas por siluetas. El magistrado los mantiene imputados por un delito de enaltecimiento terrorista.

Según uno de los socios del Ezpala, retiraron las fotografías  el pasado día 12, fecha en que recibieron la notificación. También ha comunicado a los medios de comunicación que las camareras se negaron a quitarlas cuando la Guardia Civil se presentó en el local (día 4 de agosto) ya que ellas no poseen capacidad auotoritaria para decidir y él se encontraba en esos momentos de vacaciones. “Eran cuatro fotografías de vecinos del barrio, cuatro de la cuadrilla”: con estas palabras, el socio del Ezpala informaba a la prensa sobre las fotografías que se encontraban en su establecimiento.

Mientras tanto, en Bilbao, la Ertzaintza y los servicios de limpieza se emplean a fondo para retirar carteles y pintadas etarras. Además, en las últimas horas, los radicales han intensificado su actividad. Dos entidades bancarias han quedado totalmente destruidas en el casco antiguo bilbaíno después de que dos desconocidos lanzasen cócteles molotov. La ertzaintza también ha detenido la pasada noche a tres menores por realizar pintadas a favor de ETA en una estación de Bilbao.

El Gobierno vasco reitera que hay que desterrar la apologia del terrorismo de la vida cotidiana y de las festejos. Por eso, al igual que la fiscalía, ha pedido al Tribunal Superior de Justicia del Pais Vasco (TSJPV), que se prohíba una manifestación convocada por la izquierda abertzale el próximo viernes en Bilbao y que ya ha sido declarada ilegal por el juez Garzón.

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