Pamplona, 6 de septiembre de 2009

Mi queridísima Laura,

Puede que sea el aire o el viento el que turba mi emoción y mi sentir en estos momentos. Ya mudada a una nueva ciudad en la que el verde y el frescor inundan las calles, te escribo para agradecerte tu compañía en esta travesía. Convencida estoy, mi querida Laura, de que te interesará saber que muchos son los estudiantes que hay en esta tierra navarra. Y no pocos extranjeros, créeme cuando te lo digo. Los hay por decenas en el campus y en los alrededores. Alguno de Alemania también habrá, te lo digo porque sé que amas ese gran país.

Continua…

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