por l'art est RÉSISTANCE

EL tiempo pasa desapercibido ante nuestros ojos. Los días se van como la niebla se desvanece al vencerla rápidamente. Y nosotros parecemos seguir en el mismo sitio un año más y otro, y otro… Aprender a gestionar el tiempo es, quizás, una de las tareas más difíciles en esta vida. Para cualquier cosa, cualquier cosa, es necesario tenerlo en cuenta. El tiempo existe. Ante una enfermedad: hay que saber medir el tiempo que nos queda, o el que ya se nos fue. Cuando una menor desaparece: cada segundo que se tarda en enonctrarla, en un segundo de vida menos que le queda. Ante una crisis económica: hay que saber jugar con el tiempo porque cuanto más se tarda en actuar, más víctimas se cobra. Si medidas hay que presentar, habrá que estudiar si son a corto o a largo plazo, si servirán para levantar de nuevo el vuelo de un rudo halcón o tan sólo para poner un parche a esas alas viejas de cara a las elecciones generales de dentro de dos años.

Porque es sabio dar tiempo al tiempo. Y como Obama, todos necesitamos nuestro tiempo. Tiempo para triunfar, tiempo para desarrollar y emprender. Y como no, tiempo para aprender también. Aprender de los errores y de los baches. Aprender de los demás y de nosotros mismos. Porque para esperar necesitamos del tiempo. Y tiempo para vivir.

La felicidad, cuán cualidad, algo que no existe eternamente. Tan sólo por momentos la hacemos nuestra. Algo que debemos aprender a gestionar con el tiempo para no vivir sumidos en una profunda tristeza en cada minuto de nuestra vida.

Porque ya es incalculable los niños que fallecen cada segundo por desnutrición en el África subsahariana. Y mujeres y hombres por guerras y enfermedades.

Es inevitable pensar en estos días que el tiempo se nos fue. Cuántas cosas querríamos haber cumplido en ese 2009 y no lo hemos hecho simplemente porque es el tiempo el que se ríe de nosotros por irresponsables y tercos.

En este año, aprendemos a gestionar TODOS el tiempo que nos queda. Convirtámoslo, hagámoslo nuestro…

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