ESTA obra literaria de notable embergadura y de extrema ternura y emoción ya tiene su propio film. La historia creada por Muriel Barbery, “La elegancia del erizo”, ha sido trasladada al cine por Mona Achache. Disfrútenla…

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Aprender a liderar no es fácil, como tampoco es fácil enseñarlo desde un punto de vista teórico. Explicar qué es liderazgo, dirección, en un vistazo es prácticamente imposible. No se aprende ni se asume con escuchar su definición. Se ponen en las mesa muchas cartas que hay que jugar bien: el poder, el respecto, el deber, la confianza, el honor, el derecho de los demás, la estrategia, la creatividad, la comunicación… entre muchas otras.

Este film dirigido por Peter Weir y protagonizada por Russell Crowe da una visión de lo que es un líder, de lo que es un barco viejo “bien gobernado”… Situada en un momento concreto de la historia, traigámosla a la realidad de hoy dos siglos después porque su magia no desaparece…

Master and Commander

Decir algo más sobre esta película sería nublar su significado…


Patrick Swayze y Jennyfer Grey en Dirty Dancing, 1987

Patrick Swayze y Jennyfer Grey en Dirty Dancing, 1987

ES difícil explicar qué es exactamente lo que enamora de Patrick Swayze. Este hombre, indirectamente y con miradas que incitaban justamente a lo contrario, enganchaba a su público, lo hipnotizaba, lo embrujaba. Tenía los ingredientes adecuados: un rostro sencillo pero atractivo y un cuerpo espléndido movido por papeles a ritmo de música en películas excepcionales; el salto a la fama estaba asegurado. Y así fue cómo ocurrió.

Quizás su público fuese femenino mayoritariamente, pero éstas supieron valorar el talento de este actor, de este bailarín que encandiló a sus seguidores hasta el último día de su vida. Patrick Swayze ha luchado sin victoria contra el cáncer de páncreas que padecía desde marzo de 2008. Aunque él quiso aguantar hasta que se encontrase un remedio para su enfermedad, falleció anoche en Los Ángeles rodeado de su familia. A sus 57 años, Swayze deja al mundo del cine y del baile huérfanos en pos de un destino que no volverá a vivir ese “Time of my life”.

A este hijo de profesionales de la música sólo le eran necesarios unos pantalones negros y una camisa ajustada para dar el salto al escenario y ponerse a bailar al ritmo de la melodía que verdaderamente lo vestía. Sólo eran necesarios unos segundos paran que cientos de jovencitas se quedasen rendidas y boquiabiertas. Puede ser que su inclinación por el baile fuera un impedimento para triunfar, pero finalmente fue el factor principal que lo lanzase también a la gran pantalla.

Ha cerrado tranquilo la puerta grande de Hollywood

El que naciera en Houston, aprendió a desenvolverse tras una cámara en el reino cinematográfico de Hollywood aunque siempre arrastró ser más valorado por su físico que por su talento en la interpretación. Sin embargo, no le hizo falta ganar un Oscar. Su trabajo como actor y bailarín siempre será reconocido, valorado y por siempre recordado. Varios papeles interpretó antes de que rodase la gran película que lo lanzara al estrellado en 1987: “Dirty Dancing” sólo hay una y sólo habrá una ocasión para enamorar a esa inmaculada Jennyfer Grey. Habrá quien tenga rallada la cinta en VHS de tanto ver ese “último baile”. Muchas personas fueron las que lo echaron en falta en un papel mucho más representativo en la segunda parte de “Dirty Dancing”.  En 1990 rodó otra gran película. Y es que mucho tendría que tener este actor para enamorar como lo hizo a la gran Demi Moore en “Ghost” bajo un argumento idealista y no lejos de la realidad y de los sueños de muchas parejas.

Swayze se ha ido. Pero bajo sus pies nos deja un gran legado en la industria del cine. La última película que rodó, “Powder Blue”, y la última serie en la que participó ya enfermo, “The Beast”, demuestran que no se rindió.

Swayze se ha ido. Pero su rostro, sus ojos, su cuerpo, su actuación en multitud de películas, su carisma y por supuesto, la forma de bailar que tanto maravilló, siempre serán recordados…


Fotografía de blogs.elcomercio.com

Fotografía de blogs.elcomercio.com

En muchas ocasiones,  escuchar a las personas, lo que dicen, lo que comentan, lo que conversan, es recurso suficiente para aprender de los demás. Y ha sido escuchando como he llegado a esta conclusión…

Llegada la temporada de vacaciones, unos están impacientes porque llegue ese tan merecido mes (o semana o días sueltos…) y, por el contrario, otros, les tienen pánico.

Con las vacaciones, unos disfrutarán de la familia, de los hijos, de los amigos y, seguramente, viajen hacia algún punto de España y puede que, incluso, hacia algún punto de otro país que no sea el nuestro. Sin embargo, otro sector no viajará, quizá a falta de recursos económicos o quizás a falta de ganas.

A este último sector es al que se quiere referir este post, ya que estas personas no disfrutan con la temporada de vacaciones. Tampoco se relajan, ni descansan, ni las aprovechan como el resto de seres humanos. Para ellos, las vacaciones es una etapa más que hay que superar. Una etapa que se les hace más difícil porque, a falta de un tiempo bien ocupado como es un trabajo que guste y reconforte, tienen que pensar y pensar en qué hacer, no para matar el tiempo, sino para superarlo de una manera más llevadera.

La literatura, los libros, los periódicos, el cine, pueden ser herramientas eficaces para estas personas porque al menos no sienten un tiempo perdido: continúan aprendiendo aunque de otra manera y al mismo tiempo sus necesidades se ven satisfechas. No obstante, corren el riesgo de pensar demasiado o volverse loco… ¿Son raras estas personas? No, simplemente son distintas porque su hobby es el quehacer del día a día laboral, sus inquietudes se ven calmadas en ese día a día… Por eso, sus vacaciones, no son del todo felices…


Durante el transcurso de la vida hay momentos en los que uno hace un paréntesis momentáneo para reflexionar sobre el sentido de su existencia. Puede que ocurra, como a uno de los protagonistas de esta obra cinematográfica, que nos demos cuenta de cómo hemos desaprovechado ese factor tan importante para nosotros llamado tiempo… Sólo hay que reaccionar y darse cuenta de ese “espero que no sea demasiado tarde…”

La torre de Suso es una película dirigida y escrita por Tom  Fernández. A través del género de la comedia, pretende hacer saber al público “las cosas serias de la vida”. Cundo (Javier Cámara) vuelve desde Argentina a su tierra natal, Asturias, después de su marcha hace 10 años. El motivo de su regreso es la muerte de su amigo Suso. A su llegada, se encuentra con cuatro de sus colegas de toda la vida, con la vieja pandilla que hicieron siendo unos críos. Juntos, presencian el entierro de Suso y lo celebran como él lo hubiese querido celebrar: con una buena borrachera. Lo que no saben es que Suso les dejó algo por hacer, algo que él deseaba antes de morir. Y como amigos que son, aunque no les guste la idea, intentan llevar a cabo tal empeño.

Cundo reflexiona y se da cuenta de cuán distintas son las cosas en Asturias, la vida tan desgraciada de sus padres, las de sus amigos… Pero la  suya también lo es… Y más de lo que sus amigos piensan. El fallecimiento de Suso marca un antes y un después en la vida de todos ellos. Un antes y un después para encaminarlas hacia futuro mejor…

El reparto de este film no podría ser mejor: Javier Cámara (Cundo), Gonzalo de Castro (Fernando), César Vea (Mote), José Luis Alcobendas (Pablo), Malena Alterio (Marta), Mariana Cordero (Mercedes), Fanny Gautier (Rosa), Emilio Gutiérrez Caba (Tino).

–          ¿Y para qué construir una torre?

–          Para ver las cosas desde arriba…


“My blueberry nights” es una película que despierta aquellos sentidos que quedan por descubrir. El romanticismo, la soledad y el engaño priman desde el primer plano de esta obra audiovisual. Su desarrollo embauca a quien se involucra en una lección de supervivencia ante el desamor y el aprendizaje constante de vivir viviendo con dolor pero sin que éste llegue a marcar tu vida. Sobrevivir en la decepción del presente para vivir en ese futuro próximo que, aunque no creamos, siempre llega…. “My blueberry nights”…


Dicen de él que es uno de los mejores actores de la historia. Richard Gere ha conseguido a lo largo de su vida despertar muchas pasiones. Muchas han sido sus compañeras de viaje, Julia Roberts, Julia Ormond… Y alguna que otra madre nuestra con ganas de alegrarse el día.

 

Su último film, “Noches de tormenta”, es una película para ver sentado, acompañado de la mejor persona y disfrutando de la ilusión de vivir. Sin embargo, es una película carente de la emoción que siempre ha caracterizado los trabajos de Richard Gere. Un enamoramiento improvisto y final interrogante son sus fuertes. Después de verla, tienes la sensación de quedarte con ganas de más. Sin embargo, no tiene desperdicio…