Vídeo de Ángela Paloma Martín. antena3noticias.com

antena3noticias.com

Dicen que toda persona que parte de su tierra vuelve algún día… El presidente  del Congreso, José Bono, suele hacerlo habitualmente. Suele regresar al pueblo en el que nació, Salobre, a su tierra manchega, seca y basta, a Albacete. Ha sido allí donde ha recibido a los medios de comunicación que le suelen acompañar durante el curso político en el Congreso de los Diputados. Contento estaba de enseñar a sus compañeros las calles por donde corría y el río donde su “madre bajaba a lavar hasta que crecieron las zarzas”.

Los periodistas, sedientos de sacarle información que contar, lo han seguido hasta su casa, la de toda la vida. Pero José Bono no quería “dar titulares”. Él quería contar otras cosas: anécdotas infantiles, los nuevos proyectos que se están realizando en su pueblo, el cómo y el por qué de las placas en su casa… “Transparencia democrática”, ha dicho una y otra vez…

Pero como político que es y se siente, le ha sido imposible mantenerse al margen de los últimos acontecimientos, como por ejemplo, la hipotética subida de impuestos anunciada por el ministro de Fomento, José Blanco: “No he oído a la ministra de Economía y vicepresidenta segunda del Gobierno, que es la que tiene encargados estos menesteres de los impuestos, hablar al respecto. Más bien se trata de opiniones y reflexiones, como ha dicho el propio Pepe Blanco, que no eran propuestas definidas y concretas. Por tanto, resultaría muy imprudente que yo me pronunciase al respecto. Simplemente les diría que los impuestos los ha de aprobar el Parlamento, que no hay ninguna norma que haya entrado ni ningún proyecto de Ley en esa dirección”.

También ha sido inevitable preguntarle por la denuncia que la secretaria general del Partido Popular, María Dolores de Cospedal, ha hecho sobre las supuestas escuchas ilegales a dirigentes del PP. Esto es lo que Bono respondía al respecto: “en España no se escucha ilícitamente a nadie, porque todas las escuchas son las que ordenan los jueces habitualmente para escuchar a los malos, es decir, a los asesinos, a los terroristas, a sus cómplices…”.

Durante sus vacaciones, José Bono ha sido testigo de la vida veraniega de sus vecinos manchegos. Según sus declaraciones, parece haber percibido las necesidades de éstos y asegura que lo que la gente quiere es que “las cosas se mejoren en el ámbito de la economía, y que el Gobierno ayude a quien más lo necesita, pero no por ningún tipo de odio social como alguien podría sugerir”. Así es la vida en su pueblos (y en todos los pueblos me atrevería a decir): ven la televisión, leen los periódicos, “si es que los leen”, y los dejan si alguien “les invita a una partida de dominó”. Sus palabras podrían ser interpretadas para cualquier ciudadano que viva en España. Sin embargo y, a pesar del deseo de los españoles, esta afirmación del presidente del Congreso, parece no llegar nunca…

VÍDEO

Anuncios

Demasiado está lloviendo en Génova. ¿Lloviendo? ¡Qué digo lloviendo! Demasiado mal tiempo está haciendo en Génova. No se puede ni comparar con la nevada de Madrid del pasado 9 de enero. A Mariano Rajoy le faltaba ya el aliento para contestar a las preguntas de las entrevistas y para saber salir de los canutazos del Congreso de los Diputados. Ni qué decir tiene de las salidas de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, a quien los artículos del periódico le caen como lluvia de ácido. Madrid – Valencia. Valencia – Madrid. Espionaje y corrupción. Corrupción y espionaje.

Pero llegó EL HOMBRE. Este hombre. Alberto Núñez Feijóo. Su éxito rotundo en las elecciones gallegas han supuesto un punto culminante en el partido de los populares. Rajoy se ha atribuido el éxito mientras el que tiene que levantar tareas hundidas es otro. En Galicia, los del PP votaron el pasado 1 de marzo. Y saltaron para hacerse notar. Victoria absoluta para el nacido en O Mesón, Ourense. Victoria absoluta para el gallego. Mariano sonríe orgulloso pero no olvidemos que el que hace es otro. Y eso esperan los gallegos. Que el que haga, lo haga bien…


elpais.com

elpais.com

DICHO y hecho. El lunes, 9 de febrero lo anunció. Dos menos. Alberto López Viejo, consejero de Deportes, y Guillermo Ortega, gerente del Mercado Puerta de Toledo, ya han presentado su dimisión. Así lo anunció Aguirre y así fue. ¿El motivo? Su relación con los empresarios investigados por la trama de corrupción destapada el pasado viernes por el juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón. Y uno más que, definitivamente, también se queda fuera, el alcalde de Boadilla del Monte, Arturo González Panero.

 Dicen que sus palabras se escuchan con mayor interés que las de la Rajoy. Dicen que su actuación y sus declaraciones son más creídas por los ciudadanos populares, no sólo de la Comunidad de Madrid, que si fuesen evocadas por Rajoy. Dicen de ella que impone respeto y liderazgo. Ella es Esperanza Aguirre. Y es que, con tanto sólo alzar el tono, es escuchada y creída. Y sus palabras van a misa como si del mismísimo papa se tratase. No se juzgan sus intervenciones. Y sus afirmaciones no son retractadas, como las de Mariano. Sean o no verdad.

 Sin embargo, y aunque algunas cabezas estén siendo cortadas, los problemas en el Partido Popular se acrecientan. Por un lado, la trama de corrupción. Por otro, el espionaje en la Comunidad de Madrid, cuyas investigaciones aportan cada día datos nuevos como para hacer temblar a aquellos que se sientan aludidos. De momento, ya han sido publicados los informes caligráficos de los partes de espionaje. De momento, las pruebas aumentan, se suman y siguen… aunque haya voces que aún desmientan esta curiosa actividad de seguimiento practicada no ahora, sino “mucho tiempo ha… “


Por Ángela Paloma Martin

Por Ángela Paloma Martín

AL hablar con diversas personas a lo largo de esta semana, he percibido un tono desalentador. “¡No voy a leer una noticia más ni voy a ver los informativos de televisión!” Esas fueron las palabras que escuché el otro día de boca de un conocido. Al parecer, por lo que escucho atenta e indirectamente, la sociedad está recibiendo información negativa de los medios de comunicación. La crisis, el paro, el número de muertes por la guerra, muertes y más muertes, violencia, delincuencia, robos, divisiones ideológicas políticas de aquellos que nos representan y también de aquellos que no nos representan… Toda la información que recibimos, dicen, es para “hundirse”, “deprimirse” y no salir…

Es cierto que los acontecimientos actuales no son para ponerse a bailar. Pero también ocurren cosas buenas y positivas que deberían entrar en la agenda de los medios. Aunque tan sólo fuese para compensar el ánimo de los usuarios que consumen la información. Sin embargo, hay noticias que se les da un rango superior de importancia. Y, estas noticias, suelen ser malas, negativas y deprimentes.

Escuchaba también que el tiempo no estaba acompañando en este caminar pausado de dificultades. Y es cierto. Este invierno está siendo verdaderamente crudo, largo, infinito. Y puede ser que el ánimo se agrave no sólo por los problemas personales que sufre la población, sino también porque el gris de los días hacen de esos problemas verdaderos pozos sin fondo.

No hay una solución inmediata para paliar esta crisis. No está en nuestras manos. Tampoco en la de los medios, aunque éstos podrían rotar la dinámica informativa. Pero no será así… Por lo que, entre todos, busquemos un poquito de alegría en medio de este caos…


 

CONOCER. Saber. Investigar. Contrastar. Contar. El periodismo de investigación es una actividad periodística cuya función principal es investigar a partir de un indicio. Nada tiene que ver con el periodismo de filtración. Las fronteras entre ambos tipos de periodismo están bien delimitadas.

 

Cuando nieva en Madrid la noticia no es que “está nevando en Madrid”. “Todo el mundo, cuando sale a la calle, sabe que está nevando”. Pero, ¿por qué los madrileños no llegaron a sus trabajos aquel 9 de enero? ¿Por qué se colapsó Madrid? ¿Por qué no hubo información en Barajas cuando cientos de personas se afincaron sin remedio en el aeropuerto madrileño? Estas son las respuestas que hay que contestar. Y se contestan de una sola manera: investigando.

 

La fuente de información se convierte en el principal elemento para el periodista. Hay que ser conscientes de que casi todas las fuentes de información tienen un interés oculto cuando deciden revelar al periodista cierta información. Y tal y como dicen diversos profesionales de la información, “no podemos revelar nuestra fuente. A nadie. Debemos mantener el secreto profesional”. Es importante que la fuente confíe en nosotros y se sienta segura de que no será revelada. Si el periodista comete algún error, puede perder fuentes fiables e importantes, núcleo de partida de su investigación. Por lo tanto, cuidado.

 

Como punto de partida, las filtraciones son muy importantes en el periodismo de investigación. Sin embargo, sin contrastarlas éstas son meros rumores. Lo que hace prestigioso a un medio, o a un periodista, no son las filtraciones sino información privilegiada, informativa y contrastada. La calidad de un texto se mide por la verificación de aquello que se cuenta.

 

Hay muchos profesionales que son criticados por no llegar hasta el fondo de una cuestión, como en el caso del espionaje madrileño. No obstante, debemos ser conscientes de que el periodista en una investigación adquiere la calidad de informador, no de fiscal, ni de juez.

 

La publicación de documentos filtrados no es periodismo. Aunque lleguen informes a la redacción, no se pueden publicar así como así. La información siempre debe ser estudiada. El periodista no puede caer en el error de publicar aquello que una fuente oculta desea que se publique por intereses personales. “Hay que diferenciar lo que es periodismo de investigación con lo que es la publicación de dosieres”.

 

A lo largo de la historia del periodismo, sacar a la luz información privilegiada e investigada ha dado honra y prestigio a muchos medios de comunicación. Uno de los más conocidos fue el “caso GAL”, publicado principalmente por El Mundo. Otra investigación, que ha sido recordada recientemente, fue la que realizó en los años 70 el periodista inglés Harold Evans. Ganó la batalla contra el Gobierno al demostrar que era culpable de la comercialización de la talidomida, un medicamento que producía graves efectos secundarios en el feto de la madre que tomaba el tratamiento.

 

Las informaciones publicadas en El País de la mano del periodista de investigación Francisco Mercado, es el ejemplo más comentado recientemente en el periodismo de investigación. La trama de espionaje en la Comunidad de Madrid ha sido abierta y ahora que todo se sabe, debe investigarse para verificar su certeza. Según Mercado, “esta historia no acaba aquí”.


Francisco Granados, Ignacio González y Esperanza Aguirre. www.gentedigital.es

Francisco Granados, Ignacio González y Esperanza Aguirre. http://www.gentedigital.es

 

Episodios de espionaje… Una Comunidad… La de Madrid… Una Presidenta… y rubia… Muchos hombres y… Un destino…

 

Esto parece el “intro” de una serie de televisión. Una serie mediocre pero muy vista. Y es que el acontecimiento merece todas las atenciones… Según publicaba el periódico El País los días pasados, en Madrid se han estado llevando a cabo presuntos espionajes. ¿Las víctimas? Parece ser que los espiados han sido Ignacio González, Vicepresidente de la Comunidad de Madrid y “mano derecha” de esta nuestra Presidenta, Esperanza Aguirre; y Manuel Cobo, Vicealcalde y gran amigo de este nuestro alcalde, Alberto Ruiz Gallardón.

 

El interés por esta polémica se ha suscitado después de saberse que González “había sido seguido e, incluso, grabado con cámara oculta durante un viaje a Cartagena de Indias (Colombia)”. Del mismo modo, Cobo “fue sometido a diversos seguimientos por la capital durante abril de 2008”. Las miradas de culpabilidad apuntan hacia Francisco Granados, Consejero de Presidenta, Justicia e Interior y secretario general del PP de Madrid.

 

Según El País, “la Consejería del Interior de la Comunidad de Madrid, presidida por Francisco Granados, cuenta con su propio servicio de espionaje”; “se trata de un equipo dirigido por el ex inspector de policía Marcos Peña -fichado por Granados en julio pasado como asesor para temas de seguridad”. Por su parte, Granados ha negado ya en reiteradas ocasiones haber ordenado el espionaje de los distintos cargos de la Comunidad.

 

El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, ha participado en la comidilla madrileña tras hablar anoche en el programa de TVE “59 segundos”. Declaró que llevar a cabo espionajes con un “equipo parapolicial” es una acción “ilícita e ilegal y si se ha financiado con fondos públicos, un delito”. Así de rotundo declaró. No obstante, Gallardón mostró especial interés en saber “quién se encargó de investigar, quién ordenó estas vigilancias, si se pagaron con dinero público y a quién se dio cuenta de ellas”. Es “un hecho gravísimo que merece una investigación y la depuración de responsabilidades de quienes la hayan ejecutado, ordenado y financiado”.

 

¿Quién será el culpable?

¿Quién financió estas acciones?

¿Los hombres de Esperanza protegen su Gobierno para que permanezca en el altar por los siglos de los siglos? O por el contrario, ¿pretenden derrocar su el Gobierno?

Y… ¿por qué también los hombres de Gallardón? ¿Pretenden hundir al alcalde de Madrid?

 

Quizás estas preguntas sean contestadas en los siguientes episodios de esta serie policiaca. O no. Lo que sí sabemos es que los hombres de Aguirre no se están portando bien… Nada bien…