ÁNGELA P. MARTÍN | Nueva York

“La libertad iluminando el mundo”

La Estatua de la Libertad. Fotografía de Ángela Paloma Martín

La Estatua de la Libertad. Fotografía de Ángela Paloma Martín

La Estatua de la Libertad. Fotografía de Ángela Paloma Martín

Manhattan y la Estatua de la Libertad. Fotografía de Ángela Paloma Martín

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La Insurrección. Mayo de 1808. Corbis

La Insurrección. Mayo de 1808. Corbis

Las calles de Madrid se tiñen de sangre

Á. P. Martín Fdez – Madrid

A los franceses no les es suficiente con obligar a Carlos IV y Fernando VII a abdicar en Bayona. Tampoco con imponerse en tierras españolas y subir al trono al hermano títere de Napoleón, José Bonaparte. Ahora, el cuñadísimo Murat quiere trasladar a los hijos de nuestro Rey, María Luis, Reina de Eturia y al infante Francisco de Paula hasta el agujero francés en el que han metido a su padre.

“¡Que nos lo llevan!”. Ese era el grito del gentío madrileño al mismo tiempo que se congregaban a primera hora ante el Palacio Real. Al ver que los soldados se llevaban al infante, los ciudadanos han comenzado un levantamiento popular espontáneo y han intentado asaltar la propiedad Real.

Murat, cuñado de Napoleón y noble militar al mando en Madrid, ha ordenado a la Guardia Imperial de palacio que luchara con artillería contra la muchedumbre exaltada. A los madrileños, indignados por la salida de los hijos del Rey, les ha unido el sentimiento de vengar a sus muertos, asesinados a manos de los franceses, y de deshacerse de los mamelucos y de los lanceros napoleónicos. El levantamiento pronto se ha extendido a todos los rincones de Madrid, protagonizando las luchas callejeras más sangrientas en la Puerta del Sol, en la Puerta de Toledo y en el Parque de Artillería de Monteleón. Sólo dos artilleros españoles del parque han desobedecido las órdenes del capitán general Javier Negrete y se han unido a la insurrección: los capitanes Luis Daoíz y Pedro Velarde.

Esta misma tarde, Murat ha proclamado una victoria inexistente ante una población débil, herida, muerta. Pero audaz. La jornada ha finalizado con el fusilamiento de inocentes madrileños en el Salón del Padro y en los campos de La Moncloa.


 

elpais.com

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La Cumbre del G-20 en Londres ya ha arrancado oficialmente. No obstante, ha sido un arranque tenso. Las diferentes posturas de los líderes mundiales y de los ministros de Economías y Finanzas están marcando la agenda económica. Dos frentes abiertos son los que están protagonizando la reunión. Por un lado, el eje franco-alemán que no ve soluciones en la inyección de dinero público y, por otro lado, la tendencia de Estados Unidos y Reino Unido que ven la solución en las inversiones para evitar el hundimiento.

 

José Luis Rodríguez Zapatero, presidente de España, a petición de Gordon Brown, ha asumido su papel de mediador en esta cumbre. Tiene la tarea de fomentar las relaciones de Estados Unidos con las dos potencias europeas, Francia y Alemania. El objetivo será alcanzar un acuerdo entorno a la regulación de los mercados financieros aunque la Administración del nuevo presidente norteamericano, Barack Obama, defiende la adopción de medidas fiscales.

 

¿Cómo piensan que acabará esto?


presidente de la República Islámica de Irán, Mahmud Ahmadineyad

presidente de la República Islámica de Irán, Mahmud Ahmadineyad

 

IRÁN ha querido dejar clara su posición en el contexto internacional tras el lanzamiento del primer satélite desarrollado y lanzado con tecnología nacional. El presidente de la República Islámica de Irán, Mahmud Ahmadineyad, ha declarado que “la presencia de Irán en el espacio, con el objetivo de expandir el monoteísmo, la paz y la justicia, ha quedado grabado para la historia”.

 

No obstante, el lanzamiento del Omid (Esperanza, en persa), no ha dejado indiferente a los países que conforman el foro internacional. A pesar de que Irán justifica su plan nuclear con la necesidad de energía nacional, el resto de los países siguen sospechando que las verdaderas intenciones del Programa siguen suponiendo una gran amenaza: la creación de armas nucleares.

 

Reacciones internacionales

El nuevo presidente de Estados Unidos ya ha tomado cartas en el asunto. Barack Obama confía en que las actividades iraníes suponen una verdadera amenaza militar y le tiende la mano para negociar una posición pacífica.

Francia también ha mostrado su preocupación tras el lanzamiento al igual que Reino Unido. Según el ministro de Exteriores francés, “la tecnología del lanzamiento es muy similar a la de los misiles balísticos”.

Frente al temor, la solución que ha tomado el foro internacional ha sido sentarse en Wiesbaden con los principales representantes iraníes. La voluntad principal es la resolución pacífica en el marco del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

 

Y es que la evolución balística del programa iraní  preocupa seriamente a EE.UU., Rusia, China, Gran Bretaña, Francia y Alemania. Por ello, los altos funcionarios de las principales potencias con veto en la ONU, incluida Alemania, han querido estudiar el estancamiento en las conversaciones con Irán. El miedo crece frente a la posibilidad de que Irán utilice su Plan con fines armamentísticos.

 

Reanudación del Plan en 2005

Las reconversiones de uranio han permanecido estancadas hasta agosto de 2005. Año en que el presidente de la República Islámica de Irán, Mahmud Ahmadineyad, ha facilitado el reinicio de la reconversión. Sin embargo, estas actuaciones van en contra de las recomendaciones del Organismo Internacional de Energía Atómica (AIEA, por sus siglas en inglés).

Estados Unidos, con el ex presidente George Bush al mando, centró su atención en reunir el máximo de apoyos internacionales, ya que opina que, en realidad el plan tiene como fin el desarrollo de armas nucleares. Por ello, no sólo quiso imponer sanciones económicas al Gobierno iraní, sino también estudiar la posibilidad de un ataque militar al Programa nuclear de dicho país.

Por su parte, el Gobierno de Ahmadineyad, se defiende justificando que la necesidad energética del país es suficientemente importante para que inicien una política de desarrollo nuclear.


El líder de los comandos de ETA, Garikoitz Aspiazu Rubina, alias “Txeroki”, ha sido detenido por la policía francesa en la localidad de Cauterets, en los Altos Pirineos franceses, cerca de Lourdes. Durante la operación, también coordinada con la Guardia Civil, asaltaron un piso a las 3,30 de la madrugada encontrando al jefe del aparato militar durmiendo con una mujer, Leire López Zurutuza. Ambos estaban armados. Y ambos han sido arrestados.

 

El piso donde se encontraban fue alquilado por la pareja el pasado jueves para pasar inadvertida. Cinco años lleva ejerciendo “Txeroki” como jefe de los comandos de la banda terrorista ETA. Entre sus acciones terroristas, se confesó autor material del asesinato de dos Guardias Civiles, Raúl Centeno Bayón y Fernando Trapero Blázquez. Murieron en un tiroteo, en diciembre de 2007, en Capbreton, al suroeste de Francia. Y justamente un año antes, en diciembre de 2006, ordenó colocar el coche bomba en el aparcamiento de la T4 de Barajas, un trágico atentado donde hubo también víctimas mortales.

 

La juez encargada de los asuntos de ETA en Francia, Laurence Levert, ha sido la que ha llevado a cabo el mandato de las operaciones. En España, el Ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha asegurado que “Txeroki” ha sido localizado gracias a la investigación de unos vehículos robados cuyas matriculas eran falsas. Por su parte, el Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha declarado que “ha caído quien desde hace tiempo dirigía las acciones operativas de ETA, el responsable directo de alguno de los últimos asesinatos de la banda”.


 

 

Tras la esperada Cumbre de Washington, el Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, presentará, el próximo 27 de noviembre en el Congreso, un “plan de reactivación económica”. Satisfecho por su presencia en territorio americano, Zapatero explicará, ante un hemiciclo atento, su paquete de medidas basado en la inversión pública. Pero no estará solo. Será en Bruselas y en diciembre cuando el ejecutivo ponga en común, ante el Consejo Europeo, su plan en coordinación con el resto de países de la UE.

 

Hasta la fecha, todos los países afectados por la crisis económica han llevado a cabo distintas acciones para la reactivación de sus economías. Pero, ¿qué hacer para estabilizar los mercados financieros? Ayer, durante la celebración de la cita americana, los países que forman el G-20 se pusieron de acuerdo en aumentar la cooperación macroeconómica y en utilizar medidas fiscales adecuadas y rápidas para estimular el sistema. Con instrumentos de liquidez y programas de apoyo se ayudará a los países en desarrollo. Durante la reunión, no se han olvidado del Banco Mundial ni del Fondo Monetario Internacional (FMI), organismos que revisarán periódicamente para que garanticen flexibilidad y continúen desempeñando su papel en respuesta a la resolución de la crisis.

 

En su intervención, el presidente español abogó por “una acción coordinada de los Estados para reactivar la economía mediante el instrumento de las políticas fiscales”. Insiste en que se necesitan “inversiones públicas en la economía productiva”: “se trata de que el sector público lidere en este momento y con carácter coyuntural la acción económica”. Trabajo le ha costado al padre de La Moncloa que sus palabras se hiciesen escuchar en América, aún así, asegura que “hemos dado un primer paso muy importante y seguiremos haciendo las cosas bien para consolidar nuestra posición”. De momento, el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, no descarta la presencia de España en la siguiente cita económica que se celebrará el próximo abril en Londres. De momento, Rodríguez Zapatero responde: “yo siempre me fío del señor Sarkozy”.


  

   

   España tendrá asiento, voz y voto en la Cumbre de Washington. Una cumbre que se celebrará el próximo día 15 de noviembre para dar soluciones a la crisis económica y a la que asistirán los países que forman el G-20, países con las economías más emergentes y líquidas del mundo.

 

Trabajo le ha costado al Presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero. Como agua caída de mayo, la ejecutiva española ha recibido la noticia. La Presidencia francesa de la Unión Europea ha hecho pública la participación de España a través de un comunicado a los 27 países comunitarios y, como no, también a La Moncloa.

 

Nicolás Sarkozy, presidente de Francia, le ha cedido la silla a Zapatero y ha explicado que la UE dispone de cinco plazas y “se ha decidido que las cinco sillas sean ocupadas por Alemania, Francia, Italia, Gran Bretaña y España”. A pesar de que Sarkozy aseguró que la decisión de invitar a España no la debía tomar solo, sino que debía contar con el que era presidente de Estados Unidos, George Bush, finalmente ha dado rienda suelta a su generosidad cediéndole la silla al presidente español.

 

El Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, tiene claro el por qué de la presencia de España en Washington: “es el reconocimiento objetivo de lo que somos” un país “significativo e importante para la economía mundial y el mundo en su conjunto”. Zapatero asegura que la nación española ha ganado terreno en el marco internacional y que ahora hay que actuar con “prudencia y cautela”.