RESULTA de una satisfacción tremenda descubrir algo que se desconoce por completo. Y más aún si es útil, como Wordle: una herramienta web para representar textos nubes de etiquetas o tagclouds. Es tan sencillo como copiar y pegar el texto queremos que se mapee.

La siguiente imagen muestra la nube de etiquetas del post que abajo se presenta “De la información al conocimiento”.

Nube de etiquetas "De la información al conocimiento"

.- Post relacinado: Nubes de etiquetas

 

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Fotografía de el blog de Enrique Dans

Fotografía de El blog de Enrique Dans

LLEVA algunos días circulando un Manifiesto de Internet por la red. A mí me lo comunicaron por correo electrónico y después de leerlo he decidido hacerle un espacio en este blog. Veo que estos 17 puntos redactados por 15 periodistas y bloggers están revolucionando la esfera virtual y están causando una gran repercusión. No ya por sus palabras sino porque éstas están siendo aceptadas y verdaderamente valoradas por internautas y periodistas digitales. En él aparecen todas aquellas razones por las que Internet es un soporte informativo, un medio diferente, y la revolución que esto ha conllevado con respecto al imperio mediático tradicional.

Escrito primeramente en alemán, también está escrito en inglés. Aunque la versión en español ha venido de la mano de la autora del blog Uberblogged.com. En este espacio también podemos encontrar una entrada para informarnos del origen y las repercusiones de estas 17 declaraciones.

Os invito a que le echéis un vistazo…


Traducción al español del Manifiesto de Internet, por Úrusla, de Uberblogged


Manifiesto de Internet

Cómo funciona el periodismo hoy. Diecisiete declaraciones

1. Internet es diferente.

Internet genera diferentes esferas públicas, diferentes términos de comercio y diferentes habilidades culturales. Los medios deben adaptar sus métodos de trabajo a la realidad tecnológica actual en lugar de ignorarla o desafiarla. Es su deber desarrollar la mejor forma de periodismo posible basada en la tecnología disponible. Esto incluye productos y métodos periodísticos nuevos.

2. Internet es un imperio mediático tamaño bolsillo.

La web reacomoda las estructuras de medios ya existentes trascendiendo sus antiguas fronteras y oligopolios. La publicación y diseminación de los contenidos de medios han dejado de estar atados a grandes inversiones. La autoconcepción del periodismo está —afortunadamente— siendo privada de su función de centinela. Todo lo que nos queda es la calidad periodística a través de la cual el periodismo se diferencia de la mera publicación.

3. Internet es nuestra sociedad, nuestra sociedad es Internet.

Las plataformas basadas en la web como las redes sociales, Wikipedia o YouTube se han vuelto parte de la vida cotidiana de la mayoría de las personas del mundo occidental. Éstas son tan accesibles como el teléfono o la televisión. Si las empresas de medios quieren seguir existiendo, deben entender el universo conjunto de los usuarios actuales y abrazar sus formas de comunicación. Esto incluye formas básicas de comunicación social: escuchar y responder, también conocido como diálogo.

4. La libertad de Internet es inviolable.

La arquitectura abierta de la Internet constituye la ley IT básica de una sociedad que se comunica digitalmente y, consecuentemente, del periodismo. No puede ser modificada por el mero propósito de proteger los intereses comerciales o políticos frecuentemente escondidos detrás de la ficción del interés público. Sin importar cómo esté hecho, bloquear el acceso a Internet pone en peligro la libre circulación de la información y corrompe nuestro derecho fundamental a decidir nuestro propio nivel de información.

5. Internet es la victoria de la información.

Por causa de una tecnología insuficiente, las empresas periodísticas, los centros de investigación, las instituciones públicas y otras organizaciones han sido las encargadas de compilar y clasificar la información mundial hasta ahora. Hoy en día cada ciudadano puede montar su propio filtro personal de noticias mientras que los motores de búsqueda explotan la abundancia de información con una magnitud nunca antes vista. Los individuos ahora pueden informarse mejor que nunca.

6. Internet cambia perfecciona al periodismo.

Gracias a la Internet, el periodismo puede cumplir con su rol social-educativo de una nueva manera. Esto incluye presentar la información como un proceso continuo y de cambio constante; la confiscación de la inalterabilidad de la prensa es un beneficio. Aquellos que quieran sobrevivir en este nuevo mundo de información necesitan de un idealismo rejuvenecido, con nuevas ideas periodísticas y un sentido de placer al explotar este nuevo potencial.

7. La red requiere establecer contactos.

Los enlaces son conexiones. Nos conocemos a través de enlaces. Aquellos que no los usan se excluyen a sí mismos del discurso social. Esto también aplica para los sitios web de los medios tradicionales.

8. Los enlaces retribuyen, las citas adornan.

Los motores de búsqueda y los agregadores facilitan el periodismo de calidad: elevan el hallazgo de contenido excepcional sobre una base a largo plazo y por lo tanto son una parte integral de la nueva esfera pública conectada. Las referencias a través de enlaces y menciones —especialmente aquellas hechas sin ningún consentimiento o siquiera remuneración de su creador—hacen, en primer lugar, posible la cultura misma del discurso social conectado. Ellos son, en todos los casos, dignos de protección.

9. Internet es la nueva sede del discurso político.

La democracia prospera con la participación y la libertad de información. Transferir la discusión política desde los medios tradicionales hacia la Internet y expandirse en ésta discusión involucrando la participación activa del público es una de las nuevas tareas del periodismo.

10. Hoy libertad de prensa significa libertad de opinión.

El artículo 5 de la Constitución Alemana no comprende derechos de protección para profesiones o modelos de negocio técnicamente tradicionales. La Internet invalida los límites tecnológicos entre el amateur y el profesional. Esta es la razón por la que el privilegio de la libertad de prensa debe aplicar para cualquiera que desee contribuir al cumplimiento de las obligaciones periodísticas. Cualitativamente hablando, no debería existir diferencia alguna entre periodismo remunerado y no remunerado, sino entre periodismo bueno y periodismo malo.

11. Más es más – nunca la información es demasiada.

Había una vez instituciones tales como la Iglesia que priorizaban el poder por encima de la conciencia personal y alertaban sobre un flujo de información sin filtros cuando la imprenta fue inventada. Por otro lado estaban los panfleteros, enciclopedistas y periodistas que probaron que más información conduce a más libertad, tanto para el individuo como para la sociedad en su conjunto. Al día de hoy, nada ha cambiado al respecto.

12. La tradición no es un modelo de negocio.

Se puede hacer dinero en Internet con contenido periodístico. Existen muchos ejemplos de esto actualmente. Sin embargo, a causa de que la Internet es altamente competitiva, los modelos de negocio tienen que ser adaptados a la estructura de  la red. Nadie debería intentar fugarse de esta adaptación esencial diseñando políticas destinadas a preservar el status quo. El periodismo necesita abrir competencias para las mejores soluciones de refinanciación en la red, junto con el coraje de invertir en la implementación multifacética de estas soluciones.

13. El Copyright se vuelve un deber cívico en la Internet.

El derecho de reproducción es la piedra angular fundamental de la organización informacional en la Internet. Los derechos de los creadores para decidir el tipo y ámbito de diseminación de sus contenidos también son válidos en la red. Al mismo tiempo, el copyright no deberá ser abusado como una palanca para salvaguardar mecanismos de abastecimiento obsoletos y aislar nuevos modelos de distribución o programas de licencias. La propiedad acarrea obligaciones.

14. Internet posee numerosas divisas.

Los servicios periodísticos en línea financiados a través de anuncios ofrecen contenido a cambio del “efecto-tirón”. El tiempo de un lector, espectador u oyente es valorable. En la industria del periodismo, esta correlación siempre ha sido uno de los principios fundamentales de la financiación. Otras formas de refinanciación que son periodísticamente justificables necesitan ser forjadas y evaluadas.

15. Lo que está en la red se queda en la red.

La Internet está elevando al periodismo a un nuevo nivel cualitativo. Texto, sonido e imágenes en línea ya no tienen que ser transitorios. Permanecen recuperables, y por consiguiente construyen un archivo de historia contemporánea. El periodismo debe tomar el desarrollo de la información, su interpretación y errores en consideración, por ej., debe admitir estos errores y corregirlos de una manera transparente.

16. La calidad permanece como la cualidad más importante.

La Internet desacredita los productos homogéneos en masa. Sólo aquellos que sobresalen, son creíbles y excepcionales conseguirán una audiencia estable a largo plazo. Las demandas de los usuarios se han incrementado. El periodismo debe satisfacerlas y acatar sus propios principios formulados.

17. Todos para todos.

La web constituye una infraestructura para el intercambio social superior a la de los medios masivos de comunicación del siglo 20: cuando entra en duda, la “generación Wikipedia” es capaz de valorar la credibilidad de una fuente, rastrear noticias hasta la fuente original, investigarla, chequearla y evaluarla —solos o como parte de un esfuerzo grupal. Los periodistas que desdeñan esto y no están dispuestos a respetar estas habilidades no serán tomados en serio por estos internautas. La Internet hace posible comunicarse directamente con aquellos alguna vez conocidos como destinatarios —lectores, oyentes y espectadores—y sacar provecho de su conocimiento. No son los periodistas sabelotodos los que están en demanda, sino aquellos que comunican e investigan.

Internet, 07.09.2009


En ocasiones, en una asignatura como lo es Tratamiento de la Información en Televisión, pueden asaltar dudas sobre los formatos empleados por diversos presentadores a la hora de exponer en un informativo los acontecimientos del día. Y es que, en ocasiones, periodistas ya reconocidos se toman la libertad de emplear su propia opinión antes de dar comienzo a la noticia. Un breve comentario editorial que enmarca una situación previa al informativo.

Este formato, que últimamente están empleando los informativos de televisión, está siendo aceptado por los directores de las cadenas. Pero, ¿lo prefieren los telespectadores a la hora de informarse? ¿Hay riesgo de que el usuario pierda el hilo y confunda lo que es opinión con lo que es noticia? ¿Se deja llevar por las palabras del presentador? ¿Existe una credibilidad plena y comparte su postura? Esta y otras cuestiones quedan abiertas en la brecha del periodismo… No obstante, la innovación y la evolución de los medios de comunicación es necesaria y evidente.

Expongo un ejemplo de opinión antes del comienzo de un informativo. Un ejemplo que también han expuesto a un grupo de alumnos de periodismo y cuyas imágenes han despertado alguna que otra sonrisa. Fernando Sánchez Dragó lo hizo de esta manera en diciembre de 2007…

 


Por Ángela Paloma Martin

Por Ángela Paloma Martín

AL hablar con diversas personas a lo largo de esta semana, he percibido un tono desalentador. “¡No voy a leer una noticia más ni voy a ver los informativos de televisión!” Esas fueron las palabras que escuché el otro día de boca de un conocido. Al parecer, por lo que escucho atenta e indirectamente, la sociedad está recibiendo información negativa de los medios de comunicación. La crisis, el paro, el número de muertes por la guerra, muertes y más muertes, violencia, delincuencia, robos, divisiones ideológicas políticas de aquellos que nos representan y también de aquellos que no nos representan… Toda la información que recibimos, dicen, es para “hundirse”, “deprimirse” y no salir…

Es cierto que los acontecimientos actuales no son para ponerse a bailar. Pero también ocurren cosas buenas y positivas que deberían entrar en la agenda de los medios. Aunque tan sólo fuese para compensar el ánimo de los usuarios que consumen la información. Sin embargo, hay noticias que se les da un rango superior de importancia. Y, estas noticias, suelen ser malas, negativas y deprimentes.

Escuchaba también que el tiempo no estaba acompañando en este caminar pausado de dificultades. Y es cierto. Este invierno está siendo verdaderamente crudo, largo, infinito. Y puede ser que el ánimo se agrave no sólo por los problemas personales que sufre la población, sino también porque el gris de los días hacen de esos problemas verdaderos pozos sin fondo.

No hay una solución inmediata para paliar esta crisis. No está en nuestras manos. Tampoco en la de los medios, aunque éstos podrían rotar la dinámica informativa. Pero no será así… Por lo que, entre todos, busquemos un poquito de alegría en medio de este caos…


 

CONOCER. Saber. Investigar. Contrastar. Contar. El periodismo de investigación es una actividad periodística cuya función principal es investigar a partir de un indicio. Nada tiene que ver con el periodismo de filtración. Las fronteras entre ambos tipos de periodismo están bien delimitadas.

 

Cuando nieva en Madrid la noticia no es que “está nevando en Madrid”. “Todo el mundo, cuando sale a la calle, sabe que está nevando”. Pero, ¿por qué los madrileños no llegaron a sus trabajos aquel 9 de enero? ¿Por qué se colapsó Madrid? ¿Por qué no hubo información en Barajas cuando cientos de personas se afincaron sin remedio en el aeropuerto madrileño? Estas son las respuestas que hay que contestar. Y se contestan de una sola manera: investigando.

 

La fuente de información se convierte en el principal elemento para el periodista. Hay que ser conscientes de que casi todas las fuentes de información tienen un interés oculto cuando deciden revelar al periodista cierta información. Y tal y como dicen diversos profesionales de la información, “no podemos revelar nuestra fuente. A nadie. Debemos mantener el secreto profesional”. Es importante que la fuente confíe en nosotros y se sienta segura de que no será revelada. Si el periodista comete algún error, puede perder fuentes fiables e importantes, núcleo de partida de su investigación. Por lo tanto, cuidado.

 

Como punto de partida, las filtraciones son muy importantes en el periodismo de investigación. Sin embargo, sin contrastarlas éstas son meros rumores. Lo que hace prestigioso a un medio, o a un periodista, no son las filtraciones sino información privilegiada, informativa y contrastada. La calidad de un texto se mide por la verificación de aquello que se cuenta.

 

Hay muchos profesionales que son criticados por no llegar hasta el fondo de una cuestión, como en el caso del espionaje madrileño. No obstante, debemos ser conscientes de que el periodista en una investigación adquiere la calidad de informador, no de fiscal, ni de juez.

 

La publicación de documentos filtrados no es periodismo. Aunque lleguen informes a la redacción, no se pueden publicar así como así. La información siempre debe ser estudiada. El periodista no puede caer en el error de publicar aquello que una fuente oculta desea que se publique por intereses personales. “Hay que diferenciar lo que es periodismo de investigación con lo que es la publicación de dosieres”.

 

A lo largo de la historia del periodismo, sacar a la luz información privilegiada e investigada ha dado honra y prestigio a muchos medios de comunicación. Uno de los más conocidos fue el “caso GAL”, publicado principalmente por El Mundo. Otra investigación, que ha sido recordada recientemente, fue la que realizó en los años 70 el periodista inglés Harold Evans. Ganó la batalla contra el Gobierno al demostrar que era culpable de la comercialización de la talidomida, un medicamento que producía graves efectos secundarios en el feto de la madre que tomaba el tratamiento.

 

Las informaciones publicadas en El País de la mano del periodista de investigación Francisco Mercado, es el ejemplo más comentado recientemente en el periodismo de investigación. La trama de espionaje en la Comunidad de Madrid ha sido abierta y ahora que todo se sabe, debe investigarse para verificar su certeza. Según Mercado, “esta historia no acaba aquí”.


Mi compañera. La radio. Ángela Paloma Martin

Mi compañera. La radio. Ángela Paloma Martín

 

SOLA. Así desayunaba esta mañana. Triste y sola. Entre el calor artificial y el aroma emblemático del café recién hecho. Pero sola. Se me murió mi compañera, la que me contaba cada día lo que pasaba en este mundo, la que me hablaba y me cantaba. La que me acompañaba en la cocina, en la comida. La que se acercaba a susurrarme cositas cuando sola en el baño me encontraba. La que me revelaba entrevistas y tertulias, chistes y canciones. La que me comentaba las situaciones de cientos de ciudadanos de este país. La que me hacía pensar, reflexionar, intuir y crear. La que me hacía reír. No me dejaba sola. Me acompañaba allá donde iba, a cada rincón de la casa. Mi fiel compañera, la radio. Esa que decidió estar conmigo desde el principio en este mundo de la información. Esa que nació conmigo en este mundo. Y triste me encuentro ahora porque, aunque tenga o me compre otra radio, no será la misma. Ya no será “la del principio”. Ya no será igual. Ya no será la del principio, la que con tanta ilusión me compré en su día para que me acompañase en este mundo. Para que me acompañase y me ayudase a formarme en este mundo del periodismo. En el que vivo y al que amo. Me abandonó. Se estropeó. Me dejó sola. Mi fiel compañera. La radio.

 


 

He de confesar que veo poco la tele. Casi nada. Sólo, cuando estoy en casa, las noticias, el informativo diario. Suelo comparar las informaciones de las distintas cadenas, quizás por curiosidad, quizás porque me gusta sacar mis propias conclusiones, quizás porque yo lo viví un día y porque me dieron la oportunidad de gozarlo. De gozar el PERIODISMO. 

 

Esta noche, en un bloque de publicidad, cambié el canal. En cuatro, estaba Iñaki Gabilondo entrevistando a 16 jóvenes de entre 18 y 20 años en un instituto de FP de Madrid. Hablaban de sexo, de los anticonceptivos, de la importancia del embarazo, de la irresponsabilidad. Curiosa conversación. Cuando Iñaki ha preguntado que quién tenía un condón, todos han callado. (Pondría la mano en el fuego a que cada uno tenía uno en lo más recóndito de sus carteras).

 

Curiosa la rotundidad de una declaración. Uno de los chicos entrevistados confesaba, sin tapujos, que hoy en día el sexo importa poco, que ahora se liga en una discoteca “y si te gusta el rollo, pues te vas al lío” –  he aquí lo curioso, “en cualquier sitio”. Todos han intervenido cuando el periodista ha preguntado: ¿dónde es en cualquier sitio? “En la calle evidentemente no” – “¿Seguro?” – Sonreían sin timidez. Ha sido entonces cuando han empezado a enumerar: “en el coche, en los portales…”. Ellas también compartían la opinión de los chicos sobre la escasa importancia del sexo. Además, aseguraban que, ahora las chicas, pierden su virginidad cada vez más jóvenes: “algunas con 14 años, ¡incluso antes!”.

 

Según lo chicos entrevistados, harían abortar a sus novias, o sus rollos, o a sus líos si se quedasen embarazadas: “eso te jode la vida y te limita”. Las chicas discrepan. Una de ellas tendría al bebé; aseguraba que hay circunstancias, como son los casos de violación, pero que si es un error suyo “no tiene que pagarlo nadie”: “lo tendría sin duda”. La otra cara de la moneda, aseguraba que aunque hubiese sido un error, un descuido etc…, “abortaría”.

 

La entrevista no termina aquí, se extiende. Iñaki Gabilondo profundiza con los jóvenes sobre este tema que, en la actualidad, está en plena ebullición. Y es que es el desconocimiento y el alto número de abortos que se está registrando en nuestro país el que hace saltar las alarmas. Según el informe del Ministerio de Sanidad y Consumo, durante el año 2007 se interrumpieron 112.138 embarazos de mujeres de entre 15 y 44 años, es decir, un 10% más que en el año anterior.

 

Entrevista de Iñaki Gabilondo en Cuatro