ESTA obra literaria de notable embergadura y de extrema ternura y emoción ya tiene su propio film. La historia creada por Muriel Barbery, “La elegancia del erizo”, ha sido trasladada al cine por Mona Achache. Disfrútenla…


Durante el transcurso de la vida hay momentos en los que uno hace un paréntesis momentáneo para reflexionar sobre el sentido de su existencia. Puede que ocurra, como a uno de los protagonistas de esta obra cinematográfica, que nos demos cuenta de cómo hemos desaprovechado ese factor tan importante para nosotros llamado tiempo… Sólo hay que reaccionar y darse cuenta de ese “espero que no sea demasiado tarde…”

La torre de Suso es una película dirigida y escrita por Tom  Fernández. A través del género de la comedia, pretende hacer saber al público “las cosas serias de la vida”. Cundo (Javier Cámara) vuelve desde Argentina a su tierra natal, Asturias, después de su marcha hace 10 años. El motivo de su regreso es la muerte de su amigo Suso. A su llegada, se encuentra con cuatro de sus colegas de toda la vida, con la vieja pandilla que hicieron siendo unos críos. Juntos, presencian el entierro de Suso y lo celebran como él lo hubiese querido celebrar: con una buena borrachera. Lo que no saben es que Suso les dejó algo por hacer, algo que él deseaba antes de morir. Y como amigos que son, aunque no les guste la idea, intentan llevar a cabo tal empeño.

Cundo reflexiona y se da cuenta de cuán distintas son las cosas en Asturias, la vida tan desgraciada de sus padres, las de sus amigos… Pero la  suya también lo es… Y más de lo que sus amigos piensan. El fallecimiento de Suso marca un antes y un después en la vida de todos ellos. Un antes y un después para encaminarlas hacia futuro mejor…

El reparto de este film no podría ser mejor: Javier Cámara (Cundo), Gonzalo de Castro (Fernando), César Vea (Mote), José Luis Alcobendas (Pablo), Malena Alterio (Marta), Mariana Cordero (Mercedes), Fanny Gautier (Rosa), Emilio Gutiérrez Caba (Tino).

–          ¿Y para qué construir una torre?

–          Para ver las cosas desde arriba…


“My blueberry nights” es una película que despierta aquellos sentidos que quedan por descubrir. El romanticismo, la soledad y el engaño priman desde el primer plano de esta obra audiovisual. Su desarrollo embauca a quien se involucra en una lección de supervivencia ante el desamor y el aprendizaje constante de vivir viviendo con dolor pero sin que éste llegue a marcar tu vida. Sobrevivir en la decepción del presente para vivir en ese futuro próximo que, aunque no creamos, siempre llega…. “My blueberry nights”…


¿Una historia de amor? ¿Una aventura épica? ¿Una parte de la historia novelada? ¿Un relato sobre el comercio del bovino? ¿La II Guerra Mundial en Australia?

 

Australia es de esas películas que utilizan un argumento para captar la atención de aquellos que desean contemplarla. Pero, realmente, persigue otro objetivo…

 

Nicole Kidman, o Sarah Ashley en el film, es una mujer viuda que a lo largo de su propósito como propietaria de unas tierras, vive una historia de amor con el actor Hugh Jackman, con Drover. Y en esa historia de amor, se encuentra la figura de un niño. Un niño mestizo. La película dirigida por Baz Lurmann persigue un fin obvio. Plasmar mediante el arte de la imagen y de la comunicación visual la situación de los “negros”, de la explotación y la esclavitud, de los niños mestizos, de los “cafés con leche”, de los indígenas… en un lugar: Australia. Y en un momento determinado: antes de estallar la II Guerra Mundial.

 

En el tráiler de Australia no aparece el fin último que se persigue. Por el contrario, refleja esa historia de amor, ese argumento paralelo que atrae al espectador. Ese romance que hace atractiva la película, el cual nos llama, nos implica en ella… No obstante, el film en su totalidad, no tiene desperdicio…

 


Dicen de él que es uno de los mejores actores de la historia. Richard Gere ha conseguido a lo largo de su vida despertar muchas pasiones. Muchas han sido sus compañeras de viaje, Julia Roberts, Julia Ormond… Y alguna que otra madre nuestra con ganas de alegrarse el día.

 

Su último film, “Noches de tormenta”, es una película para ver sentado, acompañado de la mejor persona y disfrutando de la ilusión de vivir. Sin embargo, es una película carente de la emoción que siempre ha caracterizado los trabajos de Richard Gere. Un enamoramiento improvisto y final interrogante son sus fuertes. Después de verla, tienes la sensación de quedarte con ganas de más. Sin embargo, no tiene desperdicio…