ÁNGELA P. MARTÍN | Washington DC

LOS puestos de venta en Washington están por  todas partes. Se vende de todo, desde gorras con la bandera hasta el típico “hot dog”. Pero si prensa es lo que buscamos se encontrará en estos pequeños puestos en los que uno se puede surtir de forma autónoma. Abunda la prensa local. Sin embargo, y a pesar del chaparrón monetario, también podemos encontrar cabeceras gratuitas (como es el caso de POLITICO). Lo que hay que admirar de estos pequeños puestos es que ahí están, aguantando a pesar del frío, del tiempo y de los comportamientos de cientos y cientos de ciudadanos que cada día se va encontrando…

La prensa en Pennsylvania Avenue. Fotografía de Ángela Paloma Martín


ÁNGELA P. MARTÍN | Washington DC

DESPUÉS de visitar el Newseum en Washington, uno se da cuenta de que todos lo museos no son iguales. Cada uno que se visita tiene un toque especial. Y por supuesto, la palabra museo no se debe relacionar nunca con la palabra aburrimiento, pintura tras pintura o lienzo tras lienzo.

Fachada Newseum. Fotografía de Ángela Paloma Martín

Seguramente, los profesionales de la información y aquellos fanáticos o aficionados al periodismo o al reporterismo sean los más curiosos por conocer el gran museo de la prensa, tantas veces mencionado en los medios por tantos y tantos periodistas de reconocido prestigio.

El Newseum se levanta en un gran edificio de siete plantas. Y nada más llegar, puedes observar en 4D una película que te va acercando, cuan sueño mágico, al espectacular mundo del periodismo haciendo un recorrido por la historia. Y en cada planta, algo que contar y en diferentes soportes. Este museo interactivo es así, para grandes y pequeños, para amigos en búsqueda de un sueño, para periodistas que se quieren sentir involucrados y que les gustaría vibrar con cada cosa que allí se muestra.

Sexta planta. Fotografía de Ángela Paloma Martín

Sexta planta. Fotografía de Ángela Paloma Martín

Desde pedazos del muro de Berlín que un día separaron en dos el mundo, hasta el fatídico 11 S. Desde periódicos que un día nacieron para quedarse, hasta las portadas del día de hoy de cientos de periódicos de todo el mundo. Desde la prensa, hasta la radio, pasando por la televisión e Internet. Desde la fotografía hasta los premios Pulitzer. Desde un plató de TV hasta un memorial de los periodistas que han muerto ejerciendo su labor y aquello que más les gustaba. Desde corresponsales hasta verdaderos presentadores venerados en este país.

Fragmentos del Muro de Berlín. Fotografía de Ángela Paloma Martín

Premios Pulitzer. Fotografía de Ángela Paloma Martín

Portada del hundimiento del Titanic. Fotografía de Ángela Paloma Martín

En memoria de los periodistas fallecidos. Fotografía de Ángela Paloma Martín

En memoria de José Couso, operador cámara asesinado en la guerra de Irak. Fotografía de Ángela Paloma Martín

Zona de corresponsalías. En la fotografía James Natchwey, fotógrafo de guerra. Fotografía de Ángela Paloma Martín

El Newseum es para ver y disfrutar. Para conocer. Para contemplar. Para adivinar. Para vivir este mundo del periodismo. Para sentirlo.

Panel de portadas de decenas de periódicos que abrieron con el atentado del 11S personas. Fotografía de Ángela Paloma Martín


Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra, Pamplona. MCPC. Fotografía Ángela Paloma Martín

El antes y el después en la vida de una periodista

MAÑANA será un día grande. Un día para recordar. Mañana será la fecha candente del calendario, la que determine un antes y un después en la vida de esta periodista que hoy escribe.

Hay momentos que suponen un punto de inflexión y reflexión. Momentos que quedan por siempre grabados en la vida de una persona. Y es frecuente que esos momentos ocurran de manera inesperada, pero también ocurren porque uno va tras ellos, buscándolos con ilusión para que determinen un antes y un después. Un antes y un después que nos haga pensar, que nos haga madurar y despertar, que nos haga vivir y darnos cuenta. Vivir y darnos cuenta también de que los sueños son sueños pero son posibles hacerlos realidad.

Mañana viajo a Washington para continuar mi formación académica en la George Washington University, the Graduate School of Political Management. Será una experiencia única e inolvidable. Este viaje, intuyo, será ese antes y ese después, ese punto de inflexión que marcará en muchos sentidos mi persona.

Por lo tanto, este blog dará un giro a lo largo del próximo mes. Alguien muy importante en mi vida, que me ha acompañado a lo largo de mi formación académica, ese “alfarero que forja”, ese mentor que no se cansa nunca de darme consejos (y también de regañarme) me pidió que siguiese escribiendo, que siguiese contando y transmitiese, ya sea mediante imágenes o mediante la palabra, lo que allí veía, lo que allí sucedía. Eso él sabe que me nace y sabe que lo haré.

Desde el otro lado del océano intentaré transmitir esa realidad que viva, intentaré captar en instantáneas los momentos pertinentes que consideren que deben quedar en el recuerdo y que serán los que marquen de manera definitiva un antes y un después…


ESTE fin de semana leí una entrevista en estilo indirecto que me conmovió bastante. Está publicada en una revista de un sector especializado para las pequeñas y medianas empresas (PYMES).

Cualquier buen periodista conoce (o debería conocer) su código ético y deontológico y saber que no se puede mentir. Fui testigo de esa entrevista concedida las navidades pasadas; pero recién horneada hace escasos días. La periodista le hacía preguntas razonables y fáciles de contestar y el entrevistado estaba entusiasmado de contestarlas pues era la primera vez que una profesional iba a su casa con el fin de publicarle un texto dedicado a su trabajo.

El sensacionalismo primó desde el primer párrafo. Ya incluso en el lead la primera mentira se hallaba. Y cualquier persona que conociese a ese buen hombre se hubiese sentido indignada al leer las palabras de esa entrevista mal redactada y con malas intenciones.

Por pura naturalidad, había emoción en la historia que contar. Sin embargo, la periodista en cuestión quiso posicionarla en un grado que rozaba la ficción y lo irreal. En una historia emotiva mezcló la mentira con el tiempo para que todo diese la vuelta y si había alguna lágrima que derramar, mejor que fuesen dos.

Escribo estas palabras porque me sentí indignada. Porque el periodismo va mucho más allá de la imaginación y de la novela barata y porque las buenas prácticas periodísticas no deberían abandonarse nunca. Desde mi punto de vista, deberían recordarlas a diario aquellos que dicen ser profesionales y que ejercen la labor desde la sumisión y la frustración.

Si la relación periodista-fuente está basada en la confianza, en este caso se perdió, o quizás no se encontró nunca…

Como bien escribió el reportero polaco Ryszard Kapuscinski, “los cínicos no sirven para este oficio”…


Fotografía del Congreso de los Diputados de ADN.es

LEJOS quedaron esos días donde la audiencia de los debates parlamentarios se reducía a unos pocos. Por lo general, políticos y aristócratas. Lejos quedaron aquellos momentos donde la muchedumbre esperaba, con algún cáliz de esperanza, alguna noticia que cambiase su situación y les hiciese resurgir de entre las cenizas…

Primero el voto para todos, mujeres y hombres, ricos y pobres, después la tribuna de prensa, más tarde las puertas abiertas. Ahora, todo cuanto acontece trasladado al lenguaje 2.0.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se daba cita esta mañana en el Congreso de los Diputados para debatir las cuestiones en materia económica. El discurso de Rajoy era muy esperado: ha estado trabajando duro con sus asesores y varios textos tenía guardados bajo el cajón en función de las palabras del líder socialista.

Y entre mociones de censura, “valentías” y peticiones de gobernabilidad, los ciudadanos somos informados por blogs, periódicos digitales… y por “twits”. Así es. El poder de la comunicación da un paso más traspasando fronteras. Y no sustituyendo, sino complementando a los medios convencionales. La herramienta de microblogging Twitter está siendo empleada también para  trasladar mensajes en acontecimientos políticos como es el debate de la nación en el Congreso de los Diputado. Mensajes cortos, concisos y virales con enlaces de interés en los que poder profundizar en el caso de que nos llegue a interesar la noticia. Hay que convencerles a nuestros abuelos de que esto no es un sueño ni tampoco magia…

Estos son sólo unos ejemplos de cómo se ha seguido el acontecimiento en menos de 140 caracteres…

14:02 PP: Comienzan las preguntas de la sesión de control. En breve, el turno de Mariano Rajoy

13:37 PP: Mariano Rajoy: “¿Dónde está la consistencia y la coherencia en su política económica, señor Rodríguez Zapatero?” http://bit.ly/90jo0s

13:04 El País: Zapatero asume “toda la responsabilidad” por el paro pero exige a la oposición que no cree alarma: Réplica de Zapa… http://bit.ly/dbyFEX

12:48 ABC.es: Rajoy: «Rectifique, convoque elecciones o cambie de líder» http://tinyurl.com/yf9wkh7

12:43 El País: Salgado negociará las reformas y Rajoy llama a la rebelión del PSOE – Síguelo EN DIRECTO en el blog de Fernando Garea http://bit.ly/AB43u

12:41 El Mundo: Zapatero a Rajoy: ‘Si tiene valentía y coraje, pre http://bit.ly/d9iBvc

12:26 PSOE: Zapatero: “Yo he venido aquí a acercar posturas, no a subrayar diferencias”

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Cabecera de EL PATIO DEL CONGRESO, de Fernando Garea

SEGÚN el premio Enrique PadrósEl patio del Congreso” es el mejor blog político de este año. El blog de Fernando Garea.

SEGURAMENTE a él le hizo sonreír la noticia cuando se enteró. Es imposible escribir cosas negativas acerca de este periodista. Un periodista cuya humildad le hace envidiar y, al mismo tiempo, en la realidad es envidiado por muchos. Cada día escribe sus palabras tras los muros que abrazan ahora torpemente las líneas estratégicas de la política de este país, el Congreso de los Diputados. Y cada día se lo cuenta al mundo, desarrolla la labor apasionante de ejercer el periodismo y de compartir con la sociedad aquello que ve desde la tribuna de prensa de la Cámara o en cada Comisión, oye en los pasillo de la “M-30”, pregunta a cada político o compañero y, por tanto, escucha.

La colección de artículos que nos regala semanalmente Fernando Garea es el resultado de un esfuerzo atroz, de una experiencia diaria y de una profesionalidad madura. El poderle leer en El País ya fue un privilegio. El poderle leer en Internet es algo más, es otra cosa, y él lo sabe. Es en ese rincón digital donde se desahoga después de una larga jornada, donde expone quizás sus ademanes políticos más sinceros. Y Fernando es así, sincero, sencillo y cercano, siempre dispuesto a ayudar y a servir, a ser amigo y amable.

SEGURAMENTE a él le hizo sonreír la notica. Aquellos que lo leemos, (intuyo) también…

Felicidades Fernando.


Portada de "La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina"

SEGURAMENTE este libro sea uno de los regalos preferidos estas Navidades porque es imposible que cualquiera de los que componen la trilogía Millennium pasen desapercibidos. “La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina” es el segundo volumen. Y aunque su título abra demasiados interrogantes a lo largo de la lectura, es al final donde encontramos su verdadero sentido.

Traficantes de mujeres, prostitución, mafia, drogas… Stieg Larsson ha elegido un argumento sorprendente a la vez que interesante. Probablemente cueste más sobrellevar la lectura si lo comparamos con Los hombres que no amaban a las mujeres”, el primer libro. No obstante, y para sorpresa del lector, este periodista ha conseguido enganchar en la trama. Ahora sabemos algo más de Lisbeth Salander, su protagonista, una mujer diferente, única, original e irrepetible. Este novelista sueco ha tejido de manera espectacular no sólo una historia: la denuncia queda patente en cada rincón de esta obra literaria.

Las críticas pueden llover y atormentar porque es evidente que sobre gustos no hay nada escrito. Además, existe un cierto miedo: parece que lo comercial tiene un polo opuesto con respecto a la calidad. Sin embargo, lo que no se puede negar es que, una vez más, Larsson ha sabido demostrar que es un verdadero profesional no sólo a la hora de describir la realidad: también de escribir sobre ficción (aunque en este caso logren confundirse).